El pasado 9 de abril, llevamos a cabo un taller de plastilina casera en el centro I+I de Vallecas. Con ingredientes sencillos como maicena, sal, aceite y agua, los participantes crearon una masa moldeable y sensorial que se convirtió rápidamente en el centro de la diversión.

Lo más sorprendente fue que, al ajustar ligeramente las proporciones, obtuvimos una textura mucho más elástica y viscosa… ¡una especie de slime que nos gustó aún más que la plastilina original!

Una prueba de que la ciencia está viva, se adapta, y nos invita a explorar y experimentar sin miedo a equivocarnos.