El pasado 9 de abril vivimos una experiencia única en el espacio I+I de Vallecas, donde los colores no vinieron en botes, ¡sino directamente de la cocina! En este taller de pinturas ecológicas, los y las participantes más mayores se sumergieron en una propuesta en la que la creatividad y el respeto por el medio ambiente fueron protagonistas.

A través del uso de colorantes alimenticios y otros productos caseros descubrimos cómo es posible crear pinturas naturales, seguras y sostenibles. Cada mezcla fue una oportunidad para experimentar texturas, tonalidades y reacciones químicas de forma totalmente práctica.

Este taller no solo fue una actividad artística, sino también una invitación a reflexionar sobre el uso responsable de los materiales, la reutilización de recursos cotidianos y la conexión entre ciencia y arte. Los participantes pudieron expresar sus ideas mientras aprendían principios básicos de química de una manera accesible y divertida.

El resultado: obras llenas de color, sonrisas y el orgullo de haber creado algo propio y respetuoso con el entorno.

Porque cuando la ciencia se mezcla con la imaginación, el aprendizaje deja huella.