El pasado 9 de abril, el espacio I+I de Norte Joven se llenó de brillo, curiosidad y aprendizaje con un taller que no dejó indiferente a nadie. A través de una serie de experimentos prácticos, los jóvenes participantes descubrieron cómo se forman los cristales, en qué se diferencian del vidrio y por qué estas estructuras son tan especiales en el mundo de la ciencia.

Lejos de limitarse a observar, los asistentes participaron activamente en la preparación y observación de soluciones, procesos de evaporación y formación de estructuras cristalinas. Fue una oportunidad perfecta para ver cómo la química se manifiesta de forma visible, tangible y fascinante.

Además de aprender conceptos científicos, este taller sirvió para despertar la curiosidad, fomentar el trabajo en equipo y conectar la teoría con la experiencia directa. Porque cuando la ciencia se vive con las manos y los ojos bien abiertos… ¡todo cobra sentido!