El pasado 3 de junio acudimos al CRA Miguel Delibes, en su sección de Tragacete, en la provincia de Cuenca. Es un colegio rural con un aula unitaria de siete alumnos de entre 4 y 11 años. La experiencia se enmarcó en una Microferia STEAM rural, llevada a cabo junto al CRA de Villanueva de Alcorón, en Guadalajara.
La actividad que realizamos giraba en torno a un enfoque STEAM con base en el contexto local. Dado que Tragacete cuenta con el valioso recurso natural del río Júcar, decidimos centrar el experimento en el agua de este río. Con los niños y las dos maestras trabajamos un cuaderno de campo titulado “¿Qué sabes del río de tu pueblo?”, donde se recogían las actividades que llevaríamos a cabo en el transcurso de la experiencia.
Para comenzar, identificamos una zona de fácil acceso al río, a la que pudieran llegar tanto los alumnos como el profesorado. Durante el paseo hacia el río, observamos juntos la vida que rodea el entorno fluvial, identificando la flora y algunos invertebrados y vertebrados que encontramos en el camino, como arañas de agua y alguna rana. Este contacto directo con la naturaleza permitió que los alumnos vieran de cerca la biodiversidad de su entorno, reforzando el enfoque práctico y contextual de la actividad.
Una vez en la zona seleccionada, desplegamos el equipo de medición de la calidad del agua. Los alumnos, guiados por nosotras y sus maestras, tomaron medidas del pH, la alcalinidad, y los niveles de oxígeno del agua. También se midió la anchura del río, y aprovechamos un puente cercano para medir el caudal en varios puntos, obteniendo después el valor medio. Cada paso del proceso estuvo orientado a que los niños pudieran entender mejor el entorno natural en el que viven, conectando la teoría con la realidad.
Al regresar al colegio, promovimos una conversación grupal en la que los alumnos compartieron sus impresiones sobre la experiencia. Las palabras más repetidas fueron “relajación” y “tranquilidad”, lo que nos mostró cómo esta actividad no solo sirvió para aprender sobre el río, sino también para generar un vínculo emocional con su entorno natural.
A pesar de la cercanía del río, la escuela nunca había realizado una actividad educativa en torno a él. Con esta experiencia, buscamos reivindicar la conexión entre la escuela y su entorno, de modo que el contenido académico se convierta en una herramienta para conocer y valorar mejor el lugar en el que se encuentran.



